Aura nace de la serenidad de las piedras pulidas por el agua: formas mínimas, bordes suaves y una presencia silenciosa que ordena el ambiente. Su diseño traduce esa calma natural en proporciones limpias y confort profundo, creando una pieza que no compite con el espacio: lo equilibra. Diseñado para estar, para pausar, para habitar la sala con una sensación de quietud elegante.